La educación de la persona con sordera.

Durante mucho tiempo en la educación de los sordos en el mundo ha predominado el modelo clínico y la manera de ver a la persona que padece de sordera.

En las escuelas para sordos de han desarrollado una diversidad de métodos para la rehabilitación de la función auditiva así como la enseñanza formal del lenguaje oral que la comunidad circundante utiliza, que en nuestro caso sería el castellano.

A la comunidad sorda se le ha negado y hasta evitado su participación en la educación de los sordos y no se ha reconocido la importancia de la lengua de señas en la educación y construcción de la persona sorda.

El deseo de que los sordos hablaran la lengua oral hablada por la mayoría, invadió el espacio educativo y también definió los objetivos a seguir con losniños sordos menores de cinco años, es decir, su atención temprana. La visión clínica de la atención temprana de los niños que son sordos de nacimiento o que adquieren la sordera en la primera infancia, ha traído como consecuencia, que al ingresar al primer grado de su educación formal, los niños sordos no posean dominio de lengua alguna, sea ésta de señas u oral; minimizando así las posibilidades de desempeño escolar exitoso de estos niños y favoreciendo el circulo de bajas expectativas de padres y maestros.
En algunos países de América del Sur se ha realizado una propuesta innovadora para la atención de los menores sordos de cinco años, en la que se parte de la convicción de que los niños que nacen sordos o que adquieren una sordera en la primera infancia, si pueden desarrollar oportunamente y en forma natural el atributo humano del lenguaje, a través de la adquisición temprana de una lengua de fácil acceso sensorial, como lo es la Lengua de Señas, lengua natural, que por sus características de ejecución viso – gestuales, resulta accesible para los niños que no pueden oír.
En todas las experiencias internacionales se encuentra el propósito común de facilitar a los niños el contacto con adultos sordos usuarios de la lengua de señas, para asegurar un entorno lingüístico apropiado, garantizando el ingreso de la señal lingüística al cerebro de los niños durante el llamado “período crítico”.

Hay algunos programas de intervención temprana orientados hacia la lengua oral (castellana) y otros orientados hacia la lengua de señas.

El programa de en un niño sordo orientado hacia la lengua de señas, en general, se fundamenta en las siguientes premisas:

La atención temprana en el caso de la sordera debe ser lingüística.
Los niños sordos deben tener acceso a la construcción lingüística de la misma manera que un niño oyente: inmersos en el llamado “baño de lenguaje”. Para ello se hace necesario un entorno en el que la lengua de señas este presente de manera permanente mediante la participación de usuarios competentes en esta lengua, es decir personas sordas.

Los niños con sordera son vistos solamente como lo que son: niños.

Los niños sordos son niños, que no pueden escuchar. Son cognoscitiva y psicológicamente normales. Por esta razón, deben permanecer en ambientes lúdicos en donde tengan las mismas oportunidades que sus pares oyentes para conocer, ser, compartir y hacer y así convertirse en adultos con buena imagen de sí mismos.

A tener en cuenta sobre la Sordera

  • La lengua primera de los niños sordos es la lengua de señas.
  • Las lenguas de señas permiten a los niños sordos desempeñarse comunicativa y socialmente de una manera eficiente.
  • Los mejores modelos lingüísticos para los niños sordos, son los adultos sordos.
  • Los adultos sordos, hablantes competentes de la lengua de señas e identificados como tales, son considerados los mejores modelos del niño para la adquisición de la lengua, el desarrollo de una identidad social y el fortalecimiento de la autoestima.
  • Los padres de los niños sordos deben ser vistos como padres y como tales deben recibir el apoyo que necesiten.
  • El impacto de tener un niño sordo es sobre la familia. Es la familia de este niño la que debe pasar por un proceso para ajustarse a la nueva situación, por lo que deben recibir apoyo oportuno, información pertinente y atención a sus inquietudes.
  • El programa se desarrolla entorno a tres ejes: La atención integral; el desarrollo lingüístico y comunicativo y la formación de padres y adultos sordos.

Los objetivos de este tipo de programas son:

  • Ofrecer al niño sordo menor de cinco años un entorno lingüístico que favorezca la adquisición temprana la lengua de señas colombiana; brindarles cuidados básicos y promover el desarrollo de las diferentes dimensiones humanas: cognoscitiva, comunicativa, estética, corporal, emocional y social.
  • Brindar atención y apoyo temprano a las necesidades del grupo familiar primario y establecer vínculos de tipo socio – comunicativo entre los padres y sus niños sordos con la comunidad sorda.
  • Desarrollar estrategias de formación permanentes dirigidas a los involucrados: sordos y oyentes que les faciliten ejercer eficientemente sus funciones y los conduzca a una transformación en su concepción de niño sordo.
  • Dentro del programa para la sordera se debe dar especial atención a la formación de los padres de familia con el propósito de: acercarlos a la comunidad sorda y al aprendizaje de la lengua de señas; dar respuesta oportuna a las inquietudes e interrogantes que les surjan sobre diferentes temas concernientes al desarrollo de su hijo y brindar apoyo psicológico cuando ellos así lo soliciten.
Anuncios

Un pensamiento en “La educación de la persona con sordera.

  1. Pingback: La educación de la persona con sordera. ...

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s