¿Ayer u hoy?: La Voz de la Mujer…

La Voz de la Mujer fue un periódico comunista-anárquico feminista del que se editaron nueve números, entre el 8 de enero de 1896 y el 1º de enero de 1897. Este es el editorial del segundo número, en el que La Redacción responde a las críticas recibidas luego de la aparición del primer número.

¡APARECIÓ AQUELLO!
(A LOS ESCARABAJOS DE LA IDEA)
Cuando nosotras (despreciables e ignorantes mujeres) tomamos la iniciativa de publicar La Voz de la Mujer, ya lo sospechábamos ¡oh modernos cangrejos! que vosotros recibiríais con vuestra macanística y acostumbrada filosofía nuestra iniciativa porque habéis de saber que nosotras las torpes mujeres también tenemos iniciativa y esta es producto del pensamiento; ¿sabéis?, también pensamos. Apareció el primer número de La Voz de la Mujer, y claro ¡allí fue Troya!, “nosotras no somos dignas de tanto, ¡cá! no señor”, “¿emanciparse la mujer?”, “¿para qué?” “¿qué emancipación femenina ni que ocho rábanos?” “¡la nuestra”, “venga la nuestra primero!, y luego, cuando nosotros ‘los hombres’ estemos emancipados y seamos libres, allá veremos”.
Con tales humanitarias y libertadoras ideas fue recibida nuestra iniciativa. Por allá nos las guarden, pensamos nosotras. Ya teníamos la seguridad de que si por nosotras mismas no tornábamos la iniciativa  de nuestra emancipación, ya podíamos tornarnos momias o algo por el estilo, antes que el llamado Rey de la Tierra (hombre) lo hiciese. Pero es preciso señores cangrejos y no anarquistas, como mal os llamáis, pues de tales tenéis tanto como nosotras de frailes, es preciso que sepáis de una vez que esta máquina de vuestros placeres, este lindo molde que vosotros corrompéis, esta sufre dolores de humanidad, está ya hastiada de ser un cero a vuestro lado, es preciso, ¡oh!, ¡falsos anarquistas! que comprendáis una vez por todas que nuestra misión no se reduce a criar vuestros hijos y lavaros la roña, que nosotras también tenemos derecho a emancipamos y ser libres de toda clase de tutelaje, ya sea social, económico o marital.
Para vosotros, ¿qué es una mujer fea o bonita, joven o vieja? ¡una sierva, una fregona! Cuando vosotros, en la terrible y desesperada lucha por la vida inclináis abatidos la cabeza sobre el lacerado pecho, si os salís a disipar vuestro mal humor, cuando en nosotras no lo hacéis, ahí quedan vuestras hembras (para vosotros no somos otra cosa), vertiendo amargo lloro, esto os debe hacer comprender que la diferencia de sexo no nos impide de sentir y pensar. Ya sabíamos señores infelices que para vosotros una mujer no es más que un lindo mueble, algo así como una cotorra que os halaga, os cose, os trabaja, y lo que es más, os obedece y teme.
¿Verdad señores maridos? ¿No es verdad que es muy bonito tener una mujer a la cual hablaréis de libertad, de anarquía, de igualdad, de Revolución Social, de sangre, de muerte, para que esta, creyéndoos unos héroes os diga en tanto que temiendo por vuestra vida (porque, claro, vosotros os fingís exaltadísimos) os echa al cuello los brazos para reteneros y casi sollozando, murmura “¡Por Dios, Perico!”. ¡Ah! ¡Aquí es la vuestra! Echáis sobre vuestra hembra una mirada de conmiseración, de amor propio satisfecho de hidrópica vanidad [y] lo decís con teatral desenfado: “Quita allá mujer, que es necesario que yo vaya a la reunión de tal o cual, de lo contrario los compañeros… vamos no llores, que a mí no hay quien se atreva a decirme, ni a hacerme nada”.
Y, claro, con estas “paradas” vuestras pobres compañeras os creen unos leones (para el pan lo sois) y piensan que en vuestras manos está el porvenir social de este valle de… anarquistas de macana. Claro que con esto os dais una importancia que no digo nada, y como vuestras infelices compañeras os creen unos formidables revolucionarios, claro que os admiran intelectual y físicamente.
Es por esto que cuando tenéis algo que hacer observar a vuestras compañeras os basta con fijar en ellas vuestra fuerte e irresistible mirada, para que estas agachen tímidamente la cabeza y digan: ¡Es tan revolucionario!
Por esto, sí señores anarquistas cangrejiles, es por esto que no queréis la emancipación de la mujer porque os gusta ser temidos y obedecidos, os gusta ser admirados y alabados. Pero, a pesar vuestro, ya lo veréis, haremos que La Voz de la Mujer se introduzca en vuestros hogares y que diga a vuestras compañeras que no sois tales leones, ni siquiera perros de presa; lo que sí sois es un compuesto de gallinas y cangrejos (extraño compuesto ¿eh?, pues tal sois) que hablan de libertad y sólo la quieren para sí, que hablan de anarquismo y ni siquiera saben… pero dejemos eso, que vosotros sabéis demasiado lo que sois y nosotras también ¿eh? Ya los sabéis, pues, vosotros los que habláis de libertad y en el hogar queréis ser unos zares, y queréis conservar derecho de vida y muerte sobre cuanto os rodea, ya lo sabéis vosotros los que os creéis muy por encima de nuestra condición, ya no os tendremos más miedo, ya no os admiraremos más, ya no obedeceremos, ciega y tímidamente vuestras órdenes, ya pronto os despreciaremos y si a ello nos obligáis os diremos cuatro verdades de a puño. Ojo, pues, macaneadores, ojo cangrejos.
Si vosotros queréis ser libres, con mucha más razón nosotras; doblemente esclavas de la sociedad y del hombre, ya se acabó aquello de “Anarquía y libertad” y las mujeres a fregar. ¡Salud!

La Voz de la Mujer, nº 2,
31 de enero de 1896.

Nota: Seguramente no faltará el que diga que esto es algo histórico, y exagerado para nuestros tiempos, que hay que ver la época, que era cuestión cultural de aquellos entonces. Pues, me temo, que ni fechas, ni ideologías, ni movimientos sociales, ni toda la posmodernidad que me digan flota en el aire, ha cambiado mucho de una realidad, a la que las sociedades actuales hayan logrado despertar. Tanto los sistemas, como las coyunturas, como la reproducciones culturales, siguen allí, por debajo de mucho discurso superficial y mucha hipocresía social.

¿Feliz día de la Mujer?, mejor decir, Feliz el día que la Mujer, ya no necesite un día que recuerde al mundo, de su existencia humana. Feliz el día que ni hombres ni mujeres reproduzcan culturas ni machistas, ni feministas, porque nadie tema ya perder poder, comodidad, o vea amenazada su existencia. Feliz el día que la estupidez de paso a la inteligencia emocional necesaria que nos diga que dos son siempre mucho más, siendo ellos mismos, únicos e irrepetibles.

Lic. Pedro Roberto Casanova.

Anuncios

3 pensamientos en “¿Ayer u hoy?: La Voz de la Mujer…

  1. Pingback: ¿Ayer u hoy?: La Voz de la Mujer…...

  2. Desgraciadamente el texto está de total actualidad, es más, comparto la rabia que destila, no lo puedo remediar.
    A pesar de tantos esfuerzos, muchos de ellos dramáticos, las cosas no han avanzado como sería deseable, ni mucho menos. No puedo evitar recordar la famosa frase de “Blade runner”: “como lágrimas en la lluvia”, así se han perdido muchas luchas en pro de la igualdad …
    Muy adecuado en el día de hoy su post, en mi opinión. Nada que celebrar, mucho que reivindicar…
    En las trincheras nos vemos, en las barricadas…
    Siento el tono, es un día para estar belicosa 😦

    Eso no impide que le mande un amistoso abrazo, como es de rigor :))

    • Ciertamente es un día para No celebrar. Y desgraciadamente muchos creen que por un ramo de flores, o una caja de bombones, o un “hacer algo hoy”, ya compensan todo. Una forma de decir, y bueno es por hoy, es un día, quedemos bien, y luego sigamos igual. El regalo que deberíamos hacernos cada día, ambos géneros, es la de tomar responsabilidades ya históricas, y evitar las equivocadas reproducciones que tanto mal nos han hecho, porque cada vez que una mujer no es, un hombre es menos de lo que podría ser. Cariños Conchita, y sepa que en las barricadas, también hay hombres, que luchamos por ser de una manera que al mirar a los ojos a una mujer, no tengamos que volver la vista, porque algo nos quema en el alma.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s