Lic. Pedro Roberto Casanova: Los “normales” y las capacidades diferentes.

Todos o en una gran mayoría, creemos que una discapacidad, a la que prefiero definir como una capacidad diferente, se ve manifiesta tan solo por una cuestión de deficiencia física visible, parecía lo más lógico, y plausible, pero no lo es, no es fácil definir a una persona con una capacidad diferente un gran número de veces.

Pero, resulta que un método alternativo, viene por el lado que menos se piensa, cómo es excluido del sistema social, y productivo de una sociedad, es decir que un discapacitado lo es en medida el que está excluido socialmente, lo es según el lugar que ocupa en una sociedad determinada.

Un certificado de discapacidad, puede solucionar una cantidad de temas, pero si lo miramos bien, también es una certificación que legitima esta exclusión social, laboral, pues lo “marca” desde una óptica ideológica del individuo “normal” que se encuentra en un estamento también “normal” dentro del sistema económico, y funcionalmente “apto” según ciertos parámetros productivos, no muy humanizados.

Una exclusión que es un estigma en lo económico trae aparejada una especie de exilio de la persona del mundo laboral, de la producción, del estudio y también es considerada no solo incapaz aunque sus capacidades existan y no sean las mismas, sino que más de uno la creerá incapaz hasta para la vida, por más que muestre independencia, algo que demuestra las incapacidades del que juzga desde la ignorancia y no del juzgado. Si no son tal cual son los “normales”, no pueden ser útiles a la sociedad, y serán una carga porque los “normales” lo decimos.

Se les quiere devaluar la identidad, que le niega sus derechos a elección, y por qué no al éxito o al fracaso, se les quita carácter humano. Y pensando así más de uno, que incluso dice comprender este tema de discapacidades, y que se consideran más “humanizados” que otros, concretan o buscan hacerlo en la vida cotidiana de las personas, un mundo sin intercambios donde solo los “normales” manejarán destinos y verdades.

Se avanza en leyes, en políticas hacia la discapacidad, se apunta más a la inclusión de las personas, pero no se cuestiona la base, los cimientos y gran parte de la estructura que han permitido la exclusión, y desgraciadamente se reproducen los mismos errores, en cuanto a mecanismos.

Pareciera que como dice, Silberkasten: “a lo largo de la historia occidental el único derecho por el cual no han tenido que luchar las personas con discapacidad es el derecho a mendigar”. Y yo añado que pareciera en más de un caso que tuvieran que pedir permiso para vivir, pensar, elegir, existir.

Hay mucho en qué despertar, en nuestras sociedades, y en los individuos que la componen, con respecto a lo “diferente”, hay que lograr incluir en la estructura social, pero también tener una ética al respecto, dar crédito a la validez del otro, y no pensar que somos un conjunto de personas “normales” que todo lo tenemos claro y para siempre, porque nadie dejará de tener una capacidad diferente o ser un discapacitado con el tiempo suficiente de vida.

No es negar la existencia de capacidades diferentes, tampoco ponernos a gritar discriminación sin sentido, es razonar, visibilizar no solo al discapacitado y qué lo discapacita, es ver como dejar de juzgar desde planos “normalizadores” o “normalistas” y procurar la inserción efectiva, lograr una inclusión social y productiva, que favorezca la independencia y el crecimiento de las personas a las que llamamos discapacitados.

Si uno ve al otro, y quiere verse a sí mismo, no lo ama, no lo ayuda, no lo impulsa, no lo incluye. Seguramente al no lograr que el otro sea nuestro reflejo solo haremos lo contrario, lo mal amaremos, no lo ayudaremos sino que pondremos trabas, lo frenaremos y lo excluiremos. ¿Será que no tienen remedio, o estamos muy enfermos con nuestras visiones?, no queda otra que comenzar una sociedad con individuos que aprendan a despertar a la realidad y aceptarla. Todos somos diferentes.

Lic. Pedro Roberto Casanova

Director Programa Piloto Despertar.

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Por Igual Más: una vidriera para exhibir la diversidad

Argento Nasser, A. (2014): “Por Igual Más: una vidriera para exhibir la diversidad”, Revista Española de Discapacidad, 2 (2): 261-267.

…”desde Por Igual Más trabajamos para que cada vez sean más las vidrieras (las de moda, de productos, de miradas, del lenguaje; en fin, de la cultura) que exhiban la diversidad y la inclusión social del otro, del diferente, del que sólo necesita de posibilidades reales de ser, estar y hacer para tener un verdadero reconocimiento.”…

Dirección web: Por Igual Más